El trío que evitará el desastre: Eliminar + Nutrir + Regenerar

El trío que evitará el desastre: Eliminar + Nutrir + Regenerar

 

En la era de los químicos y la tecnología inalámbrica, el mundo se ha convertido en una fábrica de toxinas y ondas contaminantes que atrofian y envejecen nuestros cuerpos y cerebros a diario y a una marcha escalofriante, provocando todo tipo de enfermedades autoinmunes y degenerativas. La enfermedad de Alzheimer precoz es cada día más frecuente y, es que, a través de los básicos vitales: el aire que respiramos, el agua que bebemos (y con la que nos duchamos) y la alimentación, estamos incorporando más neurotoxinas en el cuerpo de la que éste es capaz de gestionar. El resultado será una sobrecarga tóxica que en poco tiempo nos llevará al colapso. Los metales pesados, tóxicos más abundantes en nuestro cuerpo, son aún más perjudiciales cuando se exponen a los campos electromagnéticos de radio-frecuencia, potenciando el efecto oxidativo e inflamatorio en nuestras células. Por tanto, ya que no podemos evitar cierta exposición a las toxinas, no nos queda otra opción que adoptar la detoxificación como un estilo de vida, no sólo como un evento o dieta ocasional. Ahora ya no es suficiente. Tenemos que ir disminuyendo a diario la inflamación y la oxidación para que las células recuperen su capacidad de autorregenerarse y así prevenir la enfermedad y no llegar al colapso. Cuando llega el colapso, poco se podrá hacer ya. En este artículo descubrirás la gran capacidad detox que tienen tus células y cómo facilitarles el trabajo para sanar y rejuvenecer el cuerpo. Además, identificarás los tóxicos para minimizar su exposición y facilitar los mecanismos de autoregeneración celular y evitar la enfermedad.

 

Soltar, nutrir y regenerar es el camino para sanar.

por eva roca

 La enfermedad, etiquetada con mil nombres diferentes para colocarle un medicamento patentado, en realidad, no es más que un conjunto de síntomas provocados por mecanismos de supervivencia y autodefensa celular para mantener su homeostasis en un entorno caótico, intoxicado. En una de estas estrategias para mantener el equilibrio homeostático, las células excretan exosomas en un afán de intercomunicarse entre sí para desintoxicarse y regenerar el tejido dañado. En este intercambio de información, cuando las células están intoxicadas con materias inorgánicas como la de los metales pesados, aparece la respuesta inflamatoria e inmunológica, que provoca cuadros como la gripe, las enfermedades autoinmunes y degenerativas. A partir de aquí podemos poner tantas etiquetas como queramos, según la parte del cuerpo donde se concentran los síntomas, el tipo de deterioro orgánico o el científico que le ha puesto la etiqueta, pero la raíz siempre es la misma: un colapso a causa de un cuerpo intoxicado. Lo que varía es el órgano donde se acumula más toxicidad o donde se manifiestan con mayor intensidad los síntomas de esta respuesta inmune. Esto, desde una visión integrativa, depende de factores más allá de los del terreno físico, como el espiritual, el energético y el emocional, donde cada emoción afecta más a un órgano concreto (rabia-hígado, miedo-riñón, tristeza -pulmón, preocupación-bazo y páncreas, por ejemplo). Otro mecanismo de supervivencia celular impresionante es la autofagia, donde la célula se desintoxica, recicla y regenera. Este mecanismo se activa a partir de un ayuno de 16 horas. Además, la autofagia destruye virus y bacterias causantes de infecciones e impide que las células sanas muten por mantener la vida (cáncer). Cuando no ayunamos el tiempo suficiente para que se lleven a cabo estos mecanismos de regeneración celular interrelacionados, enfermamos y envejecemos prematuramente. El organismo es una entidad inteligentísima con una excelente capacidad de organización y autorregulación. Lo único que necesita para ello es flow. Ayudémosle a liberarse de los bloqueos e impedimentos para fluir con su autoregulación.  

 

IDENTIFICANDO LAS TOXINAS PARA EVITAR/MINIMIZAR LA EXPOSICIÓN

Las toxinas son las sustancias nocivas que alteran el equilibrio del organismo del ser humano. En su proceso de metabolización (a través de los mecanismos de autodefensa celular) y acumulación, lo oxidan, inflaman, desnutren, desvitalizan y así envejece prematuramente. Toxinas tenemos de dos tipos, según su forma de entrar en nuestro organismo:

  • Las toxinas exógenas
, que son las que llegan desde el exterior a través del sistema respiratorio, el intestino y la piel. La lista es inmensa: contaminantes del aire, gases y carburantes, humo del tabaco, fumigaciones aéreas -chemtrails-, pesticidas, pinturas, bisfenol, PVC, alimentación no ecológica, grasas trans, aditivos, colorantes, potenciadores de sabor, endulzantes, fármacos, vacunas, alcohol, drogas, productos de higiene y cosméticos con químicos y parabenos, metales pesados (mercurio, arsénico, aluminio, cadmio, plomo, etc.), presentes en el aire, en el agua de red, en los alimentos, en los fármacos… prácticamente, en todas partes. La mayoría de estas toxinas, sobre todo, el aluminio, los disolventes, los pesticidas y herbicidas (glifosato) y el flúor son neurotóxicas, primero porque actúan sobre el sistema nervioso, afectando a la estructura de las neuronas y segundo porque son liposolubles y , por tanto, se acumulan fácilmente en el tejido del cerebro, que es graso.

 

  • Las toxinas endógenas
, que son las que genera nuestro propio organismo como método biológico de autodefensa y que son residuos resultantes de procesos metabólicos, también causan una inflamación, sobreproducción química o  acumulación tóxica, como por ejemplo: el CO2, el ácido láctico, los oxalatos , la urea, las alteraciones hormonales, las infecciones y excreciones de los parásitos y de los hongos. etc. En este punto, debes saber que los parásitos y hongos proliferan en entornos contaminados de metales pesados y radiofrecuencias, sobre todo. Donde encontramos metales pesados, encontramos parásitos y hongos. Asimismo, las excreciones parasitarias se componen de bacterias, hongos, parásitos más pequeños y metales pesados.

 

Cuando dormimos, el cuerpo es capaz de eliminar una parte de las toxinas incorporadas durante el día, pero hoy es tan elevada la toxicidad ambiental que el cuerpo sufre una sobrecarga y saturación y no puede transformarlas ni drenarlas completamente. Aquí es donde el organismo se satura y se inicia el camino hacia el colapso. Además, los metales pesados, que son los tóxicos más antiguos que conocemos, están por todas partes, tanto en el campo laboral como en el agua, en el ambiente, en los alimentos, en casa y en todas partes. En este artículo encontrarás más información sobre los metales pesados, dónde se acumulan y cómo podemos eliminar parte de ellos.

Un estilo de vida detoxificante será la única forma de sobrevivir a toda esta exposición tóxica inevitable a la que estamos sometidos. Por supuesto, el cuerpo humano es capaz de hacer frente a una exposición limitada de toxinas dentro de unos márgenes y condiciones. Y es bueno conocer estas limitaciones que, por supuesto, varían en cada organismo. En rangos generales, hacia los 30-35 años, esta acumulación de toxinas y su consecuente inflamación y debilitamiento del sistema inmunitario comienza a manifestarse con síntomas incómodos diversos. A menudo, no son diagnosticados o están tan normalizados, que los pasamos por alto: falta de vitalidad, dolor de cabeza, picores, problemas en las articulaciones, dolor muscular, exceso de mucosidad, niebla mental, alergias, problemas digestivos, envejecimiento prematuro , etc. Otros síntomas, ya mucho más incómodos, como los de la osteoporosis, la artrosis, el cáncer, la enfermedad de Parkinson o del Alzheimer sí son diagnosticados, pero, a menudo, demasiado tarde, ya que al tratarse de una degeneración, podrían no tener marcha atrás. La osteoporosis, por ejemplo, es una degeneración ósea a causa de la intoxicación y acidificación crónica. Vamos por partes: Las toxinas acidifican el organismo. Una célula en un medio ácido muere y en su intento de mantener la vida, primero, a través de la homeostasis, robará calcio, magnesio y fósforo de los huesos, que son los minerales alcalinizantes que se encuentran en cantidades mayores en el cuerpo, y los llevará a la sangre. Esto recuperará el equilibrio ácido-base del organismo, sin olvidar que va a cuenta del calcio de los huesos. Cuando esto no funciona (por ejemplo, debido a un déficit de vitamina D, que interviene en este mecanismo), el siguiente paso de la célula es mutar para poder mantener la vida en un medio ácido. A esta mutación se la etiquetó como cáncer. El organismo siempre sabe dónde debe actuar de forma prioritaria para sobrevivir. Podemos vivir sin el hueso de una cadera, pero no podemos vivir con un pH ácido. Conocer estos increíbles mecanismos celulares nos permitirá ayudar al organismo a mantener la vida. La única forma de prevenir la enfermedad es manteniendo un cuerpo limpio y nutrido.

También es importante saber que, a pesar de que a todos nos afectan los tóxicos, hay gente que es mucho más sensible a ellos. La diferencia radica en la capacidad de cada uno de ellos para tolerarlos y eliminarlos. Y esto depende, en parte, de la salud del hígado y de tu capacidad enzimática para desintoxicar, y que has heredado genéticamente. Esto explica el porqué hay organismos que con la misma exposición tóxica ambiental enferman y envejecen antes que otros. Es el caso de las personas con sensibilidad química o los niños diagnosticados con «autismo» (lo pongo entre comillas porque en realidad el autismo es una etiqueta más de carga neurotóxica), que no tenían capacidad suficiente para gestionar la toxicidad ambiental. En este punto, es también interesante saber que las vacunas contienen, entre otros tóxicos, aluminio y mercurio como conservantes, ambos, neurotóxicos.  

 

LOS SÍNTOMAS MAS FRECUENTES DE UNA SOBRECARGA TÓXICA

Los síntomas y enfermedades más frecuentes originadas por una sobrecarga tóxica son:

  • Fatiga, cansancio y falta de vitalidad.
  • Irritabilidad, cambios de humor, ansiedad, depresión, deterioro cognitivo, pérdida de memoria,
  • Inflamación neuronal.
  • Inflamación y estrés oxidativo.
  • Problemas digestivos, disbiosis, permeabilidad intestinal, colon irritable, SIBO.
  • Insomnio, dolor de cabeza.
  • Alergias, asma.
  • Artritis, dolor en las articulaciones, contracturas musculares, fibromialgia.
  • Alteraciones enzimáticas y hormonales, infertilidad, menstruaciones abundantes o dolorosas, síntomas incómodos de la menopausia.
  • Erupciones cutáneas, caída del cabello, eczemas y psoriasis.
  • Disfunción mitocondrial.
  • Diabetes.
  • Osteoporosis.
  • Candidiasis, hongos.
  • Parasitosis.
  • Inmunodeficiencia.
  • Exceso de mucosidad, resfriados e infecciones recurrentes, etc.

 

Si tienes uno o más síntomas de estos, debes pasar rápidamente a la acción. Siempre será mejor prevenir que curar. Evolucionamos a través de los aprendizajes, positivos o negativos. Yo siempre elijo aprender positivamente y creo que todo el mundo lo querría así. Será un reto más cómodo y mejor  realizar un cambio de estilo de vida para adoptar unos hábitos detox saludables a diario, que hacer frente a la enfermedad.  Sin olvidarnos de que cada reto, sea como sea, conlleva un aprendizaje-tesoro para nuestra evolución.

 

EVITAR EL COLAPSO

La detoxificación es el proceso en el que las toxinas se eliminan del organismo, a través del drenaje orgánico. El órgano que desempeña la función más importante de drenaje de toxinas es el hígado, que las metaboliza hasta convertirlas en hidrosolubles para que después los riñones puedan eliminarlas a través de la orina. Cuando empezamos a movilizar las toxinas, incluidos los parásitos y hongos, es necesario hacerlo bien, poco a poco y con máximo flow para que salgan enseguida del cuerpo y evitar bloqueos o reacciones incómodas por el detox (reacción Herxheimer). Para que estos procesos detox sean eficaces y seguros, hay que incluirlos en la dieta, en nuestro estilo de vida. Lo haremos a través de unos hábitos detox diarios para aumentar la capacidad eliminatoria, regenerativa y protectora del organismo. Además, evitaremos la intoxicación de nuevo como hábito clave en este estilo de vida detox y vitalizante.  

 

EL ESTILO DE VIDA DETOX Y VITALISTA

   

SOLTAR

Soltar significa movilizar las toxinas y eliminarlas de forma segura con quelantes, activar el organismo para que recupere/aumente su capacidad eliminatoria y autorreguladora, resetear el intestino para recuperar la digestión y desbloquear el drenaje del detox. El soltar y el flow, van de la mano. Cuando empezamos a movilizar las toxinas, también es necesario desbloquear y preparar el cuerpo para que las suelte con flow máximo. El flow lo logramos incrementando la vitalidad de los órganos de eliminación y con detoxificaciones cíclicas para no saturarlos. Todo esto lo haremos incorporando estos hábitos:

 

1  EVITAR LA EXPOSICIÓN TÓXICA.

Hábito diario.

Ahora que ya tienes identificadas las toxinas, hay que evitar su exposición. Algunas no las podremos evitar, como las del aire que respiramos, pero otras muchas sí. Todo va sumando. Se trata de minimizar la carga tóxica en la medida de lo posible. Empieza por eliminar:

  • Alimentos que no sean ecológicos, que contienen neurotóxicos y cancerígenos, provenientes de los plaguicidas utilizados por sistema en la agricultura convencional, el glifosato, es lo más perjudicial para nuestras neuronas y sistema endocrino. Sin embargo, cuando comes alimentos ecológicos, además de ser alimentos más limpios, contienen muchos más nutrientes y antioxidantes, ya que los químicos inhiben las vitaminas, sobre todo la vitamina C y las del grupo B.
  • Alimentos procesados y alimentos con aditivos, conservantes y colorantes (aditivos como el  E171, E173 son cancerígenos y neurotóxicos) y alimentos envasados en plásticos, que contienen un montón de químicos.
  • Azúcar, harinas y lácteos, los 3 venenos blancos, que alimentan y hacen que proliferen, junto a los metales pesados, los hongos y los parásitos, y que excretan muchos tóxicos cada día, en los intestinos, en las mucosas y en el cerebro. Además, las harinas y los lácteos contienen otros tóxicos como la gliadina y la caseína.
  • Cereales, setas, cacao y cacahuetes (y mantequilla de cacahuete), que contienen micotoxinas. Además el cacao puede contener cadmio, metal neurotóxico. Hay que tener cuidado también con los alimentos en proceso de putrefacción y los alimentos fermentados, ya que contienen micotoxinas.
  • Arroz, que de forma natural absorbe el arsénico presente en el agua de su cultivo. El arsénico es neurotóxico y está presente en el agua que tiene nitratos. Lo encontramos también en el agua «potable» de red.
  • Agua de red, que contiene, entre otros tóxicos, cloro, arsénico, nitratos y flúor, como neurotóxicos. Puedes utilizar un filtro natural para tratar el agua de casa o utiliza agua con botella de vidrio retornable. En un estudio realizado por Martin Wagner (Universidad Goethe de Frankfurt), se han identificado 24.000 químicos diferentes en el agua embotellada, la mayoría a causa de los plásticos. El PET contiene antimonio, formaldehído (carcinógenos y disruptores endocrinos) y acetaldehído, que afecta al corazón y al hígado. Los filtros de agua de carbono activado no filtran el arsénico.
  • Medicamentos, tabaco, alcohol y drogas. Neurotóxicos, cancerígenos, acidificantes y destructores del hígado, principal órgano de eliminación. Inhiben el detox hepático. El humo del tabaco atrofia las neuronas, lleva cadmio, aluminio y arsénico, todos ellos neurotóxicos y cancerígenos.
  • Edulcorantes artificiales  como el espartamo, presente en refrescos y otros alimentos procesados es un potencial cancerígeno..
  • Productos de higiene corporal con químicos y parabenos. A través de los productos de higiene no ecológicos como jabones, champú, tintes y cosméticos, nos exponemos a tóxicos derivados del petróleo, formaldehído, parabenos, amoníaco y otras muchas sustancias químicas que pasan directamente al torrente sanguíneo sin filtros y que cada día se acumulan en el organismo en cantidades importantes. Los productos de higiene y cosmética ecológicos resultan a la larga mucho más eficaces porque mantienen sana la piel y el cabello.
  • Productos de limpieza de hogar químicos. Al igual que los del punto anterior, éstos también contienen derivados del petróleo, formaldehído, amoníaco, lejía y muchos más. El suavizante de la ropa lleva 8 neurotóxicos. Con bicarbonato de sodio, vinagre de manzana y limón puedes limpiar y desinfectar todos los elementos de la casa.
  • Utensilios de cocina con tóxicos como el bisfenol A y los ftalatos, que son disruptores hormonales, el teflón y los metales pesados como el aluminio, el cobre, el hierro y el plomo. El teflón tiene una sustancia tóxica e inquebrantable una vez entra en el organismo (APFO).
  • Amalgamas dentales, que representan sorbos non-stop de un cóctel neurotóxico formado por mercurio, plata, cobre y estaño. Además, estas piezas están muy cerca de la glándula tiroides y la pineal, por eso causan disfunción de las tiroides y problemas de insomnio por déficit de melatonina por disfunción de la pineal y arritmia circadiana. Recuerda también que los hongos, bacterias y parásitos proliferan con facilidad allí donde existe contaminación por metales pesados y que podrían ser, junto a las endodoncias, la causa de la gingivitis y la periodontitis. Que los fumadores tengan mayor predisposición de contraer estas infecciones es por los metales pesados del tabaco.
  • Ropa sintética, como la de poliéster, que contiene antimonio, un metal pesado carcinógeno que causa problemas en la piel, hígado, aparato reproductor y gastrointestinal.
  • Tratar los parásitos y hongos del organismo. Sus excreciones contribuyen a una carga tóxica constante. Si tienes síntomas de parasitosis, candidosis, Lyme o micotoxinas. es necesario realizar un buen diagnóstico para encontrar el tratamiento adecuado y seguro. El sistema de salud convencional, por las razones que sean, no es capaz de diagnosticarlo. Además, los análisis sólo encuentran lo que buscan. Es necesario encontrar especialistas e investigadores en este ámbito, libres de conflictos de intereses. También podría funcionar un diagnóstico con métodos de bioresonancia. Si te interesa este tema, quizás te interesa el curso DETOX +RESET INTESTINO.

 

2  FACILITAR LA AUTOFAGIA A TRAVÉS DEL AYUNO FISIOLÓGICO

Respetar la fase de ayuno fisiológico y las fases biológicas de asimilación y eliminación: más o menos, de 19h de la tarde a 12h del mediodía del día siguiente.

Hábito diario.

En esta fase dejamos que el cuerpo desarrolle sus funciones metabólicas de asimilación, donde también drena y elimina las toxinas que ha acumulado durante el día y así se regenera. Si cortamos el ayuno antes de las 16 horas, no dejamos espacio para que se lleven a cabo los mecanismos de regeneración celular, como la autofagia, que ésta se activa cuando la célula está bajo mínimos de glucosa. También es muy interesante y productivo hacer ayuno completo un día a la semana. Esto es especialmente interesante hacerlo al día siguiente de haber realizado algún exceso o haberte expuesto a un extra de toxinas.  

 

3  AYUDAR AL CUERPO A REDUCIR LA CARGA TÓXICA CON DETOX SISTEMÁTICOS

Además de los dos puntos anteriores, incorporaremos detox sistemáticos, al menos 2 veces al año, una en primavera y otra en otoño.

Hábito semestral, trimestral o mensual.

Incluso llevando una alimentación saludable y respetando la fase de ayuno biológico de 16 horas en la que el cuerpo puede limpiar parte de las toxinas del día a día, no será suficiente para eliminar las toxinas acumuladas de hace años. Para darle un buen empujón al organismo en sus tareas de eliminación y regeneración, incorporaremos detox sistemáticos, al menos 2 veces al año, una en primavera y otra en otoño. Si bien los ayunos completos, en los que se interrumpe totalmente la ingesta de alimento durante unos días (normalmente entre 7 y 21 días), pueden ser muy eficaces en los procesos de limpieza, no todo el mundo puede permitírselo, ya sea por el estado de salud o por la realidad emocional del momento o por los hábitos alimenticios y adicciones o por las responsabilidades laborales y familiares, que no permiten descansar lo que necesita un ayuno completo y sus hipoglucemias y reacciones detox de los primeros días. Además, si la toxemia corporal es elevada, un ayuno completo podría causar una eliminación de toxinas demasiado severa para el organismo y crear complicaciones en los principales órganos de eliminación, que son los riñones, el hígado, los pulmones, la piel, la linfa y el intestino, provocando que las toxinas volvieran a la sangre. Por eso, lo más racional y realista al ritmo de vida que llevamos hoy en día son las depuraciones con ayunos racionales, también conocidas como dietas detox. Es necesario distinguir una dieta detox efectiva de una dieta detox fantasma, ya que a menudo, se utiliza este término para dietas depurativas nada eficientes, que incluyen almidones y otras sustancias que bloquean las toxiinas y no respetan las fases de ayuno biológico.

Un formato muy eficaz y fácil de seguir es el plan detox de 3, 5 o 7 días, con el formato que más te convenga: a base de licuados verdes detox o combinando días de licuados y días de ayuno completo. Estos licuados verdes detox son batidos verdes y sopas depurativas, muy nutritivas, que ayudan a depurar el intestino y que permiten seguir llevando nuestra vida de forma natural. En este punto puedes consultar los artículos DETOX del blog o los cursos y ebooks sobre DETOX

 

4  OTROS HÁBITOS QUE FACILITAN LA DEPURACIÓN Y TONIFICAN LOS ÓRGANOS PARA UN BUEN DRENAJE Y QUE INCORPORAREMOS A NUESTRA DIETA DE CADA DIA.

Hábitos diarios.  

 

  • AL LEVANTARTE, TOMA UN VASO DE AGUA CON LIMÓN. El limón es depurativo, gracias a sus componentes antioxidantes, al potasio y a la vitamina C. También tiene un efecto alcalinizante en nuestro organismo y la vitamina C aporta antioxidantes. Además, el limón reduce la formación de cálculos en el sistema urinario, mejorando el drenaje.
  • INCORPORA ELIMINADORES NATURALES DE METALES PESADOS PARA QUE NO SE ACUMULEN.

Los metales pesados, al ser inorgánicos, el cuerpo no es capaz de metabolizarlos y se acumulan en los órganos y tejidos. Es por ello que para eliminarlos del organismo, necesitamos que se lleve a cao la reacción bioquímica de quelación a través de sustancias quelantes que se enganchan a la molécula del metal y la eliminan a través de la orina. Incorporar una serie de alimentos con acción de quelación a nuestra dieta, nos ayudará a disminuir la carga tóxica del día a día, sobretodo, en el ámbito en el que no podemos evitar la exposición como es el caso del aire que respiramos. Además, muchos de estos alimentos con efecto quelante también ayudan a reparar los daños del ADN, causados tanto por la acumulación de los metales como también por las radiaciones. Representan la gran medicina del S. XXI. Estos son:

    • La alimentación verde, rica en clorofila: hojas verdes, col kale, apio, brócoli, cilantro fresco, perejil, zumo y batidos verdes, brotes y germinados. Debes saber que estos alimentos, para que preserven su capacidad eliminatoria y limpiadora, deben ser ecológicos y crudos. Al cocerlos pierden los antioxidantes. La alimentación que sana es simple, ecológica, antiinflamatoria, antioxidante, natural (sin cocer ni procesar) y fácil de digerir.
    • Ajo. La alicina, el compuesto azufrado del ajo, desintoxica el cuerpo de los metales pesados y protegen contra los daños en los órganos donde se han estado acumulando los metales pesados. También se ha demostrado en un estudio que reduce el plomo en sangre en un 19%.
    • Ginseng, ortiga, raíz de bardana y nueces de Brasil, gracias a su contenido en selenio y zinc protegen al organismo de los potenciales daños en el ADN que provocan las radiaciones y los metales pesados.
    • Clorela y espirulina. Es muy importante que sean artesanas y ecológicas, no es suficiente con que sean ecológicas porque las que vienen de China, Japón y Taiwán son bombas de metales pesados aunque lleven el sello eco. Las que son artesanas, se encuentran en formato granulado, fideos o comprimidos. Las que se encuentran en polvo son industriales y contienen metales pesados.
    •  La Zeolita, Bentonita y Terra Diatomea: son arcillas quelantes, muy efectivas para eliminar los metales pesados a través de la orina. Tómala en polvo, una cucharadita pequeña, de 5ml. con un vaso de agua grande 2 veces al día. La cuchara debe ser de madera, ya que captaría los metales de una cuchara de metal.

5  FLOW A TUS PULMONES A TRAVÉS DE UNA RESPIRACIÓN CONSCIENTE. Unos minutos de respiración consciente todos los días ayudarán a los pulmones a mantenerse limpios. Una técnica de respiración sencilla es simplemente observar el flujo de la respiración, del aire cuando entra y sale. Observa las sensaciones y los movimientos que este flujo provoca en las costillas, en el esternón, en el vientre. Inhala y exhala por la nariz y alarga la exhalación en la medida de lo posible.

6  FLOW A TRAVÉS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA y EL SUDOR. El ejercicio físico activa los mecanismos de desintoxicación, alivia el estrés, nos oxigena, activa los pulmones, la circulación, la linfa, el metabolismo, estimula el hígado y el riñón, mueve los intestinos y nos hace sudar, uno de los mecanismos de eliminación de toxinas. Es un imprescindible. De una a dos horas al día. En invierno, podemos realizar una sauna, que favorece la eliminación de una gran cantidad de tóxicos.

7  FLOW INTESTINAL. Incorpora a tu dieta alimentos ricos en clorofila, que es un potente limpiador, y ricos en fibra no soluble de las hojas verdes a través de ensaladas abundantes, batidos verdes y sopas detox. Estos alimentos tienen un poder detox impresionante.

Las infusiones de boldo y cardo mariano y los alimentos amargos, como los rábanos, la rúcula, diente de león, las endibias y la alcachofa estimulan la secreción biliar. El zumo de rábano negro es especialmente efectivo para limpiar los conductos biliares y el hígado.

Las verduras y hierbas que nos dan un buen soporte intestinal y facilitan la digestión son el brócoli, la alcachofa, los espárragos, el jengibre, las coles, la coliflor, el aloe vera, el pomelo, el limón, el cacao puro crudo , la albahaca, la manzanilla, el ajo, la canela y la cúrcuma. Si en el desayuno incorporas un batido verde, en el almuerzo una ensalada con rúcula, endibias y rabanitos y en la cena una crema detox, estás aportando un efecto detox, nutridor y reparador sustancial a tu dieta.

8  FLOW A TUS RIÑONES. Bebe agua de calidad. El agua estructurada es la opción que mejor hidrata. Evita los alimentos salados, salazones, grasas animales, grasas calentadas y los embutidos.

9  FLOW NOCTURNO. ELIMINA TOXINAS DURANTE EL SUEÑO PROFUNDO. Los procesos de eliminación y regeneración más potentes en el ámbito físico y psíquico, acontecen cuando dormimos profundamente. El sueño es más reparador si se sincroniza con el ritmo circadiano y total oscuridad y silencio. Durante el sueño aumentan los mecanismos catabólicos y de limpieza de todo el organismo, se equilibran los procesos psicológicos y mejora la inmunidad. Despertarse con la salida del sol es ideal para que los sistemas de desintoxicación se sincronicen y funcionen correctamente.

10  FLOW EN TU HOGAR SIN TÓXICOS. La limpieza de los espacios físicos en los que vivimos también forma parte de los procesos de depuración y eliminación. Abrir las ventanas de casa y del lugar de trabajo durante 15 minutos para renovar completamente el aire es esencial. Esto es necesario repetirlo cada 3-4 horas cuando hay gente y cuanto más gente, más frecuencia al ventilar. La limpieza del hogar debe realizarse con productos de limpieza naturales. Coloca plantas que regeneren y mejoren la calidad del aire y ten un buen cuidado de ellas. Cuando pintes las paredes, hazlo con pinturas ecológicas. Incluso sería conveniente renovar la pintura de las paredes por una que no genere tóxicos. Evita las radiaciones en casa. Usa cable en lugar de wifi y apaga el router cuando vayas a dormir. Un estudio de geoingeniería en casa para mejorar la calidad del ambiente y facilitar el descanso sería ideal.

11  FLOW MÁXIMO AL DRENAJE. HÁBITOS DIARIOS DE HIGIENE CORPORAL PARA FAVORECER EL DRENAJE Y LA ESTIMULACIÓN INMUNITARIA.

    • Piel: Dúchate con un jabón neutro ecológico y pásate un guante exfoliante suave por el cuerpo durante la ducha. Esto ayuda a eliminar escamas y secreciones sebáceas con toxinas. Después aplica un aceite nutritivo y reparador, con una base de aceite de almendra o jojoba y una sinergia de aceites esenciales que te aporten el efecto deseado. Puedes consultar el artículo de Aromaterapia detox para conocer su aplicación.
    • Boca, nariz, ojos y orejas: Son partes que constantemente secretan sustratos para protegerse y limpiarse, y por donde pasan toxinas, hongos y bacterias en estos procesos de limpieza. Es necesario limpiar estas partes con mucho cuidado y suavidad. Antes de dormir limpia los ojos con un disco de algodón con infusión de manzanilla o una gota de colirio natural de eufrasia. Aplícate una pulverización de agua de mar isotónica en cada fosa nasal una vez al día. Para boca y dientes utiliza un cepillo dental y dentrífico natural sin flúor y finaliza con el hilo interdental.
    • Hidroterapia: Los baños de agua caliente y salada (20 g de sal por litro de agua) hacen una diálisis y ayudan a eliminar los ácidos del organismo a través de la piel, a la vez que son relajantes y alivian el estrés.
    • La ducha fría o los baños en el mar todo el año son ideales para facilitar la hormesis, una estrategia adaptativa del cuerpo para sobrevivir y que estimula el sistema inmunitario y la depuración.

 

NUTRIR Y REGENERAR  CADA DIA DE LA VIDA 🌱💚

Nutrir significa reponer los nutrientes necesarios para que el cuerpo pueda sanarse, utilizar las células para ayudar a las mitocondrias a activar la producción de energía y vitalizar todos los rincones de nuestro organismo. Regenerar significa restaurar las funciones fisiológicas, desinflamar, desoxidar, inmunomodular y, en definitiva, recuperar el equilibrio del organismo. Estos nutrientes y regeneradores los encontramos en:

  • LICUADOS VERDES Son los alimentos más depurativos, nutridores y regeneradores, gracias a la clorofila, nutrientes, antioxidantes y la fibra de las hojas verdes. No pueden faltar en tu dieta. Además, te ayudarán a aumentar tu ingesta de vegetales crudos.
  • ALIMENTOS ANTIOXIDANTES – Las verduras, frutas y hortalizas crudas contienen antioxidantes que estimulan la función hepática, desintoxican, son anticancerígenos, antimutagénicos, reparadores celulares, reparadores de los tejidos, estimuladores inmunitarios y vitalizantes. Recuerda que estos antioxidantes sólo se preservan en el alimento cuando éste es crudo, cuya cocción los destruye. Los alimentos crudos aportan todos los nutrientes necesarios para mantener su vida. Aumenta la ingesta de crudos para obtener estos tesoros. Comida cruda no es causa de frío corporal, todo lo contrario. Si tienes frío, te puede interesar este artículo.
    • Los frutos rojos y arándanos son ricos en antocianinas, un grupo de estos antioxidantes que contribuyen a proteger el hígado del daño producido por sustancias tóxicas, incluido el alcohol. También contiene antocianinas la col lombarda y todos los alimentos azules y morados. Toma una ración de estos alimentos todos los días.
    • Las crucíferas como el brócoli, la rúcula, los rabanitos, las endibias, la escarola y las coles protegen del daño celular que provoca la radiación y los metales pesados.
    • Los alimentos ricos en carotenos como la zanahoria, la calabaza, la remolacha y la col kale. Actúan como protectores contra la carcinogénesis provocada por los metales pesados y las radiaciones.
    • Las vitaminas, cofactores y oligoelementos  activan las funciones bioquímicas que estimulan el metabolismo y mejoran el rendimiento celular. En los procesos de regeneración, es necesario aumentar su ingesta o podría ser necesario suplementar durante un tiempo:

      • Vitaminas A, B, C, D, E y K.
      • Coenzima Q-10 que interviene activamente en el metabolismo energético de la célula.
      • NADH, que es precursor de dopamina (mejora la memoria) y serotonina (mejora el estado de ánimo, el ritmo circadiano y la calidad el sueño, descanso y regeneración celular).
      • L-carnitina, para reparar los daños del estrés oxidativo.
      • Los oligoelementos, además de intervenir en la síntesis de vitaminas y cofactores, restauran la actividad iónica de las células.
  • CÚRCUMA

La cúrcuma también contiene un potente antioxidante, la curcumina, que es antiinflamatorio, anticancerígeno, protege los tejidos de los radicales libres, reduciendo la inflamación y favoreciendo su regeneración, y actúa especialmente en el hígado, nuestro principal órgano de depuración. Reduce la acumulación de grasa en el hígado y contribuye a reducir los niveles de colesterol. Añade una pequeña raíz a tu batido verde diario o sopa detox. La cúrcuma funciona mucho mejor cuando se toma a diario en dosis pequeñas que en dosis elevadas, que puede irritar el intestino. Una pizca de pimienta negra recién molida podría aumentar la biodisponibilidad y el efecto inflamatorio de la curcumina.  

  • PLANTAS REGENERADORAS

Los principios activos de estas plantas ayudan a restaurar las funciones fisiológicas del organismo. Es necesario tomarlas en extracto y en unas disoluciones específicas según tus necesidades y que te podrá recomendar tu naturópata o terapeuta de salud integrativa. Algunas de estas plantas son el Cistus ladanifer, Cúrcuma longa, Boswellia serrata, Sallix alba, Astragalus membranaceus, Herpagophytum p., Lepidium meyenii, Granada, Ashwagandha, Gingseng y el Jengibre.

    • Si bien es cierto que se están probando los hongos como Maitake en tratamientos de desintoxicación de metales pesados con resultados de todo tipo, no dejan de ser hongos y a mí, personalmente, no me resuenan, pero tampoco quiero ignorarlos. A quien le resuene, puede probarlos, en cantidades micro.
  • PREBIÓTICOS y PROBIÓTICOS.

Después de la limpieza, es imprescindible recuperar el equilibrio de la microbiota a través de los alimentos prebióticos y probióticos.

Los prebióticos son oligosacáridos que estimulan el crecimiento y la actividad de la flora bacteriana. La fibra soluble y la fibra dietética son también consideradas prebióticos. Los encontramos de forma natural en las frutas frescas (sobre todo ácidas como la piña), en frutos oleaginosos y en frutos secos. También en los germinados, en las verduras y hortalizas crudas, en las legumbres germinadas, en la col cruda fermentada y en la raíz de achicoria.

Los probióticos son microorganismos vivos que administrados en cantidades adecuadas y del tipo adecuado (hay que hacernos un test de disbiosis para saberlo)  restauran el equilibrio y la salud intestinal y global del nuestro organismo. Los más comunes son bacterias ácido-lácticas y bífido-bacterias, pero también son beneficiosos algunos bacilos. No recomiendo los alimentos fermentados si no conocemos la familia bacteriana, tanto del alimento como las necesarias para nuestra microbiota para no provocar un sobrecrecimiento microbiano, con el que no conseguiríamos el equilibrio. 

 

Como siempre y de acuerdo con mi filosofía, cada cuerpo es único y siempre individualizaremos la dieta y los protocolos de regeneración con los matices biotipados. Este aspecto, lo trataremos en el curso online DETOX +RESET INTESTINO y también en los planes y sesiones de coaching individuallizados.  

 

Te deseo una vida plena, radiante y feliz.

Un abrazo,

Eva Roca
CRUDIVEGÀNIA
IG: @crudivegania | @evarocaraw

 

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