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El mito de las proteínas

Me gustaría empezar este artículo con una pequeña reflexión: Si los músculos se componen principalmente de proteína y los animales de gran estructura muscular como los elefantes, los toros, los búfalos, los caballos, los toros y las vacas sólo se alimentan de hierba, de donde obtienen la proteína?

La industria alimentaria, formada por las multinacionales más poderosas del planeta, nos han programado para creer que la única fuente de proteínas es la carne (tejido animal). Pero la verdad es que los alimentos de origen vegetal contienen una gran cantidad de proteínas de mayor calidad y más fáciles de digerir y asimilar.

Las proteínas vegetales se encuentran dentro de células de plantas y las paredes están hechas de fibra. La fibra pasa por nuestro sistema digestivo de una manera agradable y ordenada, aportando unos movimientos sanos los intestinos y facilitando la eliminación. En cambio, las proteínas animales están dentro de células animales, las paredes están hechas de colesterol, que nuestros cuerpos no están preparados para romper. Cubre nuestros intestinos con grasa y toxinas animales, lo que hace difícil la absorción. Se pudren y nos restringe. Y cuando se absorbe en la sangre, el colesterol hace que nuestra sangre espesa, obstruya las arterias y enferme del organismo.

Cuando las proteínas se cocinan a más de 40ºC las cadenas de aminoácidos se congelan y se convierten en gran medida en proteínas no utilizables y además, son perjudiciales para el organismo, causando inflamaciones y otros problemas. Cuando las temperaturas de cocción alcanzan los 65ºC, los bloques de construcción de proteínas ya están completamente destruidas.

El exceso de proteína en el cuerpo es realmente perjudicial para la salud.

Cuando comemos una gran variedad de vegetales y hojas verdes crudas, es muy fácil de obtener los 8 aminoácidos esenciales, que componen la proteína completa.

La proteína se puede encontrar en todos los alimentos naturales, tal y como nos los da la Madre Tierra. Hortalizas, frutas, frutos secos, algas, semillas, germinados, … tienen proteínas. Los brotes tienen una cantidad muy grande de proteínas y de muy elevada calidad, capaz de satisfacer las necesidades más exigentes, como los niños, los deportistas o las embarazadas.

Otro factor a tener en cuenta es que las proteínas se asimilan mucho mejor en los alimentos crudos que en los alimentos cocinados, aunque provengan del mundo vegetal. Seguramente has oído decir que la proteína vegetal no asimila tan bien como el animal, pero esto sólo es aplicable al mundo de los cocinados. La proteína cruda vegetal es la que puede asimilar mejor nuestro organismo de entre todas porque los aminoácidos que contienen son muy eficientes en no estar destruidos o desnaturalizados por el calor y las enzimas digestivas también están intactas.

Así pues, ¿cuánta proteína necesitamos?

Teniendo en cuenta que los datos publicados en cuanto a requerimientos nutricionales provienen de intereses económicos y que estos datos han demostrado llevar a una población obesa y enferma en medio mundo y muerta de hambre en la otra mitad, nos basaremos en resultados de experiencias estudiadas que tienen como resultado una salud óptima desde hace miles de años:

En varias islas del Pacífico hay tribus que han seguido la misma dieta desde decenas de generaciones basadas en frutas, raíces y tubérculos. Gozan de excelente salud y consumen unos 15 gramos de proteína al día. 

En un estudio que realizó el Dr. Jaffe de la Universidad de California en Berkeley sobre los efectos de una dieta sin carne durante varias generaciones, se estudió a varias generaciones de frugívoros (desde niños pequeños hasta adultos), donde la dieta consistía principalmente en frutas, complementadas con nueces y miel de vez en cuando. Estas dietas contenían unos 24-33 gramos de proteína al día. Ninguna mostraron ningún signo de deficiencia de proteínas, ni de cualquier otra deficiencia de nutrientes. De hecho, resultaron tener todos una salud excepcional. 

Durante los últimos sesenta años, varios investigadores (Rose, Boyd, Berg) de forma independientemente, demostraron que sólo hace falta que entre el 3,7% y 4,65% de la ingesta total de alimentos sea proteína para mantener una buena salud. Estos porcentajes son equivalentes a cerca de 24 a 30 gramos de proteína diarios

El Dr. Max Rubner, director del Instituto de Higiene de la Universidad de Berlín, demostró que sólo el 4% de la ingesta calórica diaria debía ser en forma de proteínas. Esto quiere decir que en una dieta de 2500 calorías, alrededor de 100 calorías deberían ser de proteínas, cerca de 28 gramos.

En conclusión, las necesidades proteicas de un adulto son, probablemente, entre 25 y 30 gramos diarios o sobre 1 gramo por cada dos kilos de peso corporal. Si una persona come una dieta variada de frutas, verduras, frutos secos, semillas y brotes crudos, puede estar seguro de que cumplirá con este requisito de proteína, junto con todas las necesidades de otros nutrientes.

¿Qué pasa con el exceso de proteína?

Raramente experimentarás o escucharás hablar de una dieta deficiente en proteínas en los países «desarrollados», en cambio, sí pobre en nutrientes. Y es que cuanto más proteína ingerimos, más nutrientes necesitará el cuerpo. Tenemos que encontrar el equilibrio.

Cuando consumimos más proteína de la que puede asimilar el organismo, los resultados son una gran toxicidad por la cantidad excesiva de nitrógeno en la sangre. Este nitrógeno adicional se acumula como kinotoxin en los músculos y causa fatiga crónica. ¿Te suena?

Proteinosis o intoxicación aguda de proteínas, provoca dolor de cabeza y malestar en general. Varios síntomas de la intoxicación por proteínas, como ardor en la boca, los labios y la garganta, erupciones en la piel, psoriasis, etc, son muy similares a los síntomas atribuidos a las alergias. De hecho, muchas alergias son realmente casos de intoxicación por proteína.

Una dieta alta en proteínas con el tiempo destruye todo el sistema glandular. Se hace trabajar demasiado el hígado y supone una fuerte presión sobre las glándulas suprarrenales y los riñones para eliminar las toxinas que genera. En muchas personas, los síntomas de la artritis han desaparecido después de haber adoptado una dieta baja en proteínas.

Por estas mismas razones no se recomiendan los suplementos de proteína, que proporcionan al cuerpo una cantidad excesiva de nitrógeno, desequilibrando el organismo y llevando a otras deficiencias nutricionales. 

¿De dónde obtenemos la proteína crudivegana?

  • Wheatgrass
  • Espirulina
  • Alfalfa
  • Kale
  • Semillas
  • Germinados
  • Frutos secos
  • Legumbres germinados
  • Aguacate

¿Sabías que la col kale contiene toda la cadena de aminoácidos esenciales, al igual que la quinoa y que comer 100 gr de col kale te aporta más proteína que un bistec?